martes, 8 de marzo de 2011

El Che: La vida por un mundo mejor

Días atrás Lucas escribió un post sobre los errores gramaticales que tenía una frase del Che que fue elegida por la Escuela Nacional de Gobierno como slogan. De paso aprovechó la oportunidad para criticar su gestión como ministro de Industria ya que, según él, su idea de reemplazar los incentivos materiales por los morales (es decir, generar el "Hombre Nuevo") era "una de las ideas más evidentemente tontas y más dañinas de la historia".
Después en los comentarios del post se dijo que no sabía de economía, que no era médico y varias barbaridades más. Aunque lo que desvelaba a la mayoría de estos críticos del Che (incluido Lucas) era el no entender por qué esta persona es un símbolo de idolatría para muchísima gente.
Aprovechando que justo en estos momentos me encuentro leyendo su biografía escrita por Pacho O`Donnell, en este post voy a tratar de refutar todo lo dicho anteriormente. Es decir, objetar las falacias y tratar de brindar una respuesta al porqué de su idolatría.
Empecemos por lo más simple: el Che sí se recibió de médico. Es más, para poder lograrlo realizó algo impresionante: rindió 15 materias libres entre noviembre de 1952 y abril de 1953, mostrando dos de sus tantas cualidades como persona: inteligencia y entrega. 
Siguiente crítica: el Che no sabía de economía. Completamente falso. Una de sus mayores aficiones a lo largo de toda su vida (y que ni siquiera durante la guerra abandonó) fue la lectura; y gran parte de ésta estuvo centrada en textos económicos, especialmente los marxistas. Aquí dejo un extracto de un discurso dado por él en un foro del partido comunista en el `59 que muestra sus conocimientos en economía:

“Debemos aumentar la industrialización del país sin desconocer los muchos problemas que conlleva este proceso. Pero una política de crecimiento industrial exige ciertas medidas arancelarias comerciales para proteger la industria naciente, y un mercado interno capaz de absorber los productos nuevos. No podemos extender este mercado a menos que demos acceso a las grandes masas campesinas, los guajiros que hoy no tienen poder adquisitivo pero sí tienen necesidades que satisfacer.”

Y su opinión sobre el Fondo Monetario Internacional:

“El FMI cumple la función de asegurar el control de toda América Latina por parte de unos cuantos capitalistas, que están instalados fuera de sus países. Los intereses del FMI son los grandes intereses internacionales que hoy parece que están asentados y tienen su base en Wall Street.”

A pesar de todo esto, creo que lo más importante para destacar es la falacia de esta idea de que el Che no creía en los incentivos materiales. Para ser lo más preciso posible en esta cuestión voy a citar directamente a O´Donnell:

“Llama la atención que siendo el tema de la estimulación uno de los elementos esenciales en la concepción teórica del Che, sea uno de los que peor se ha interpretado. Es corriente oír que renegaba de los estímulos materiales, y eso es malintencionada o estúpidamente incorrecto. Él nunca negó la necesidad de utilizar estímulos materiales, es más, él otorgaba dentro de sus atribuciones premios materiales –televisores, artículos para el hogar, viajes a Europa-, en mucha mayor cantidad de la que actualmente se está dando en Cuba. Pero es correcto que el Che consideraba que el estímulo moral debía ser el impulsor de la conciencia que la clase obrera necesita, y si bien no se negaba a utilizar los estímulos materiales subrayaba también el peligro de que éstos se constituyesen en un verdadero caballo de Troya capitalista dentro de la sociedad socialista. Luchaba por erradicar la concepción, infiltrada solapadamente en las teorizaciones soviéticas, que veía a la estimulación material como el único motor de motivación laboral.”

Por último, me gustaría dejar una breve reflexión (que es solamente mi punto de vista) sobre el porqué de la idolatría hacia el Che. Para poder hacer esto, creo que lo primero que hay que hacer es tratar de darle una vuelta de tuerca a su principal crítica: el hecho de que haya matado personas. Obviamente esto no es algo que se pueda justificar, aunque me atrevería a decir que para el Che esto era lo correcto dadas sus creencias y su dureza para con la traición y con aquellos que habían matado, torturado y violado a los campesinos cubanos. Sin embargo respetaba la vida, ya que era el primero en ordenar que no se matara ningún prisionero y en varias ocasiones puso en riesgo la suya por defender a sus soldados.
Ahora bien, ¿por qué hoy en día su cara se encuentra en millones de remeras, tatuajes, banderas, etc.? Porque fue un ejemplo de rebeldía contra el capitalismo pero especialmente contra Estados Unidos. Porque la combinación de honradez, decencia, integridad, sinceridad, rectitud,  moralidad, humanidad y generosidad que desplegaba el Che a todo momento es algo que difícilmente se encuentre en otras personas. Porque creyó en una idea y dio la vida por ella. Porque nunca se dio por vencido. 
Porque "podrán morir las personas, pero jamás sus ideas".

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