lunes, 27 de junio de 2011

Lo que viene

Retomando los posts sobre el MEK, hoy hablaremos sobre lo que se viene. Como mencionábamos anteriormente, si bien en el corto-mediano plazo la economía argentina no parece correr riesgo, el deterioro del superávit de cuenta corriente explicado principalmente por la pérdida de competitividad generada por salarios más altos y una apreciación del tipo de cambio real es un llamado de atención para el gobierno.
Esto, sumado a la inflación, parecen ser los dos mayores desafíos que deberá enfrentar el kirchnerismo a partir de octubre. Hasta ahora, las medidas implementadas en ambos casos (restricción de importaciones, imposición de precios máximos, los planes “para todos”, etc.) fracasaron rotundamente. Esto se debe principalmente a que estos problemas presentan características estructurales y que por lo tanto la forma de combatirlos es a través de un programa coordinado y planificado que ataque la raíz del problema, y no a través de medidas cortoplacistas y aisladas como hasta ahora viene sucediendo. De todas formas, hay que aclarar que estamos en año de elección y dada la alta intención de voto que viene teniendo CFK, la estrategia del gobierno es tratar de modificar las cosas lo menos posible, es decir, poner la economía en “piloto automático”.
A partir de octubre esta estrategia debería cambiar, ya que de no hacerlo el agotamiento del modelo podría cristalizarse.
Ahora bien, ¿cuál es la forma apropiada de atacar estos problemas? Como sucede en la mayoría de los casos en el plano económico, no existe una receta única y verdadera que sea eficaz para sortear estos obstáculos. Sin embargo, como mencionamos previamente, es requisito indispensable que las medidas tomadas sean consistentes con una planificación y coordinación a mediano y largo plazo. Esto se debe a que probablemente ya no alcance con fomentar la demanda agregada para seguir creciendo. El gobierno deberá implementar medidas que impacten positivamente en la estructura económica del país. Es decir, a partir de ahora la forma de crecer va a implicar necesariamente también profundizar el grado de desarrollo. Esto se presenta como una novedad y un desafío sumamente considerable para el kirchnerismo, ya que hasta ahora había venido logrando tasas de crecimiento muy altas sin experimentar prácticamente ningún tipo de freno en la economía (salvo, quizás, la crisis mundial de fines de 2008).
Esto sin ninguna duda implica una profundización del modelo, ya que ahora no va a alcanzar con aumentar la cantidad sino que va a ser necesario mejorar la calidad. Y para lograr esto el gobierno deberá poner especial énfasis en los elementos que hasta este momento estuvo dejando relegados: el aumento de la productividad y del grado de industrialización.
¿Cómo se logra esto? Existen varias formas, y algunas de éstas las analizaremos en sucesivas entradas.

3 comentarios:

  1. Muy buen post, el gobierno ya manifestó algunas línes de acción, por ejemplo en Clarín Económico del Domingo dijeron que para el 2020 Argentina va a exportar 50 millones de pares de zapatos ¡Vamos a competir con China, India, Indonesia y Vietnam en el sector de mano de obra barata e intensiva!
    No nos para nadie.

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  2. Estimado, un gusto haber descubierto su blog. Pateamos para el mismo lado.

    Un abrazo.

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  3. Gracias Rafa, espero verlo más seguido por acá entonces.
    Saludos!

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