viernes, 1 de julio de 2011

I&D

En entradas recientes veníamos discutiendo sobre la viabilidad del MEK y cuáles son los obstáculos más grandes que deberá enfrentar el gobierno a partir de octubre. Uno de estos (que además en mi opinión es el más importante) es cómo lograr obtener un producto mayor con los recursos dados; es decir, cómo aumentar la productividad del país.
La teoría económica sugiere que gran parte de las diferencias existentes en el ingreso per cápita de los países y el crecimiento se puede explicar por la productividad, cuyo concepto se encuentra generalmente asociado al progreso tecnológico. De esto se desprende una de las principales inquietudes que aqueja a la teoría del crecimiento económico actualmente: ¿por qué los países en vías de desarrollo no logran aplicar con éxito las tecnologías de los países industrializados? De hecho, los países generadores de estas tecnologías son los que terminan teniendo un crecimiento mayor de la productividad con respecto al resto de los países, quienes (en teoría) simplemente deberían adoptar estas tecnologías.
Una explicación sencilla a esto sería que los países no pueden adoptar con tanta facilidad estas tecnologías ya que no cuentan con el capital humano ni la capacidad técnica para absorberlas. Es decir, no cuentan con la suficiente inversión en investigación y desarrollo (I&D) necesaria como para poder adoptar este tipo de herramientas.
Entonces, es justamente el gasto en este rubro uno de los principales factores para explicar el crecimiento: aquellos países que más invirtieron en I&D son además los que lograron obtener tasas de crecimiento superiores De esta forma, la evidencia empírica muestra que países como China, India, Taiwán, Corea, Israel y Finlandia, que  invierten fuertemente en I&D son además aquellos que evidencias las mayores tasas de crecimiento.
En el gráfico Nº1 se puede observar que existe una relación positiva entre crecimiento e I&D, y a su vez que esta relación se hace cada vez mayor a medida que los países presentan PBI per cápita mayores.
Gráfico Nº1: Relación entre I&D/PBI y crecimiento.
 
Fuente: Lederman (2003).

El gráfico Nº2, en cambio, muestra los casos de varios países que justamente no se adecuaron a esta relación sino que mostraron un gasto excesivo en I&D comparado con respecto a la media de los países. El caso argentino está puesto  como comparación, ya que en un principio presentaba valores similares a los de Corea e Israel.
Gráfico Nº2: El caso particular de algunos países que gastaron más en I&D que la media.

 
Fuente: Lederman (2003).

Como se puede inferir, todos estos países que se alejaron de la media con respecto al gasto en I&D evidenciaron un crecimiento mayor, hecho que se muestra en el gráfico Nº3: en el período 1980-2008 el PBI per cápita de China creció un 533%, el de Corea un 377%, el de Taiwán un 298%, el de India un 217%, el de Finlandia un 88% y el de Israel un 63%. En tanto, Argentina solo creció un 34%.
 Gráfico Nº3: Evolución del PBI per cápita para varios países.

Fuente: Maddison.

Cabe preguntar si esto puede estar relacionado con que Argentina, por ejemplo, es un país especializado en productos agropecuarios. Sin embargo, países como Tailandia o Indonesia cuyas exportaciones son principalmente también agropecuarias, evidencian un gasto mucho más alto en I&D y a su vez un mayor crecimiento del PBI per cápita (243% y 137% respectivamente).
Si se analiza el caso específico de China en particular, se observa un ejemplo paradigmático de un país que desde hace varios años viene invirtiendo fuertemente en este sector. Según la OECD, actualmente se encuentra posicionada cuarta a nivel mundial en gasto en I&D, por debajo de Estados Unidos, Japón y la UE-27. Sin embargo, llama aún más la atención si se observa en el gráfico Nº4 la evolución del gasto en I&D como porcentaje del PBI. Si bien todavía se encuentra lejos de estos países, China logró prácticamente triplicar su gasto en I&D en relación al PBI en tan solo 10 años, mientras que la de Estados Unidos, Japón y la UE-27 se mantuvo relativamente constante. Además, según su plan de desarrollo nacional 2020, el objetivo de China es lograr superar la barrera de los 2,5% para ese año.
Gráfico Nº4: Evolución del gasto en I&D como porcentaje del PBI para varios países.

Fuente: OECD.

Con respecto al caso argentino, si bien desde 2002 el gasto en I&D creció constantemente y para el 2008 se ubica en un 0,52% del PBI, este valor se encuentra muy lejos de lo que invierten los países desarrollados. Con respecto a nuestros vecinos latinoamericanos, se sitúa por debajo de Brasil y Chile, cuyo gasto representa el 1,1% y el 0,7% del PBI.
Gráfico Nº5: Evolución del gasto argentino en I&D con respecto al PBI desde 2002 hasta 2008
Fuente: RYCIT.
 
Bibliografía:
- Halevi-Davidov y Tishler, Innovation in Israel: Facts and Measures, Universidad de Tel Aviv, 2008.
- Lederman y Maloney, R&D and Development, Banco Mundial, 2003.
- Schaaper, Measuring China’s Innovation System, OECD, 2009.
- Shelton y Foland, The Race for World Leadership of Science and Tecnology, NSF, 2005.

5 comentarios:

  1. ¿Te puedo hacer una crítica?
    Te falta desarrollar el pensamiento lógico, no es que la I&D tenga como consecuencia el desarrollo, la inversión en I&D es consecuencia del modelo de desarrollo elegido.
    Si uno invierte en I&D sin modelo lo más probable es que gran parte del trabajo (y en particular los recursos humanos formados) termine emigrando o resultando inútil.
    ¿Cuál es el modelo argentino?
    Por lo que yo veo ninguno, dar manotazos, obligar a las automotrices exportar uvas, ensamblar celulares viejos en Tierra del Fuego, etc, etc.

    Como entretenimiento sugiero revisar monto y composición de las exportaciones de Israel, Corea del Sur, Malasia, Taiwan, etc, etc, ahí se ven varios modelos distintos, muchas veces complementerios y muy interesantes.

    Basta por favor de mentira kirchnerista.

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  2. Carlos, usando la lógica y viendo el gráfico Nº1 se puede observar claramente una relación positiva entre gasto en I&D y crecimiento. Y si a eso le agregamos el gráfico Nº2 se puede establecer que aquellos países que se desviaron de la media y gastaron más en I&D también lograron crecer más. Por lo tanto existe la relación y también existe una dirección (de I&D a crecimiento).
    Esto, por otro lado, no tiene nada que ver con el modelo adoptado. Ya que si te fijás, como aclaro en el post, países con mayoría de exportaciones agropecuarias como Tailandia o Indonesia también lograron tasas de crecimiento altísimas.
    Saludos.

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  3. Escuchame Best Seller, quiero creer que estoy entendiendo mal tu respuesta.

    Evidentemente en tu vida estudiaste "Probabilidad y Estadíastica", tu argumento desde el punto formal y lógico es incorrecto.

    Es evidente que los países que invierten en CyT tienen las ideas claras y en función del modelo de desarrollo deciden esas inversiones.
    Pero la formulación de modelo es anterior a la inversión en CyT.

    Por otra parte Argentina tiene un modelo duro de "sustitución de importaciones" no se entiende entonces cuál es la necesidad de invertir en nuevos desarrollos, a nosotros nos alcanza con reciclar tecnología obsoleta de los países centrales ¿no lo entendiste todavía?
    Eso abarca desde los autos hasta los "fármacos" producidos estatalmente.

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  4. Carlos, la idea es ver cómo mejorar la productividad, está bien?
    Entonces invirtiendo más en I&D (tengas el modelo que tengas), las probabilidades de tener una mejor productividad aumentan también.
    Al margen de esto, comparto que actualmente el grado de industrialización del país no es el de Corea, Taiwán o Israel y vengo diciendo hace bastante que la solución a los actuales problemas de balanza e inflación se solucionarían con una estructura productiva superior.
    Un aumento en el gasto de I&D por parte del Estado podría ser, justamente, una de las formas de empezar a cambiar las cosas.
    Saludos.

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  5. Best, con cierto pesar debo coincidir en algo con Carlos: no creo que el gasto en I&D por sí sólo solucione los problemas de la estructura productiva. La definición del modelo de desarrollo es esencial, y es en función de ese modelo que deben asignarse las prioridades para I&D. Un modelo como el de los '90 no necesitaba prácticamente nada de inversión en CyT. Hace poco recordé en el blog de Abel que Vittorio Orsi, un hombre clave del riñón de Techint tomado como asesor por el gobierno de CSM cuando DFC intentaba privatizar las centrales nucleares, dijo que Argentina no necesitaba invertir nada en desarrollo propio, que toda la tecnología necesaria se podía comprar afuera.

    Podés invertir mucho dinero en formar RRHH de altísima calidad en los campos más avanzados de CyT, pero si no tenés una estructura productiva acorde que los absorba, vas a terminar fomentando la fuga de cerebros.

    Un gran abrazo.

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