viernes, 12 de agosto de 2011

Paritarias e inflación

Aprovecho la salida del anonimato para dejar otra nota que publicamos con mi viejo en el suplemento Cash de Página 12 hace ya un tiempo.

DOMINGO, 5 DE DICIEMBRE DE 2010
NUEVAS ZONCERAS ECONOMICAS. SALARIOS E INFLACION

No son culpables

La ortodoxia insiste en señalar el alza salarial como principal causa de la inflación. Pero la incidencia de la mano de obra es cada vez menor en la formación de los costos de las empresas.

 Por Ruben Telechea y Juan Manuel Telechea
“Los aumentos salariales son los causantes de la inflación.” Esta es posiblemente la madre de todas las zonceras que se han incorporado. Y se repite asiduamente en la actualidad, donde ciertos voceros quieren presentar a las alzas de salarios como responsables principales de la inflación de los últimos años. En primer lugar es importante destacar que en razón del grado de avance tecnológico que presenta la mayoría de las actividades económicas, la incidencia de la mano de obra es cada vez menor en la formación de los costos de las empresas, aquí y en cualquier lugar del mundo. Por supuesto que es una generalización, ya que esto depende fundamentalmente del tipo de actividad: no es lo mismo una siderúrgica que una empresa de limpieza.
Así como se calculaba hace cincuenta años que la incidencia de la mano de obra en los costos de una empresa industrial era de 40 a 50 por ciento, hoy se estima que oscila de 10 a 20 por ciento. En el promedio del 15 por ciento significa que un aumento salarial del 20 por ciento impactará en apenas un 3 por ciento en el costo final del producto. Esta es una primera aproximación para derribar esta zoncera, pero no la única.
Algunos autores como Marcelo Diamand mencionan que en la “inflación de costos” se puede encontrar una justificación que explica la suba de precios a través de los aumentos salariales: si éstos superan al aumento en la productividad, se reduce la tasa de ganancia de los empresarios, lo que incentiva al aumento de los precios para contrarrestar esta pérdida. En la Argentina, si se compara la suba del salario real de los últimos años con la productividad, aun tomando la estimación más alentadora (la del Indec), sería muy difícil explicar la inflación utilizando esa premisa, ya que si bien la relación salario real-productividad mejoró aproximadamente un 20 por ciento, la suba de precios fue cercana al 150 por ciento durante el mismo período.
Como no se puede encontrar la causa de ese comportamiento, correspondería entonces pasar a analizar la otra explicación teórica de la inflación de costos propuesta por Diamand, es decir, el grado de monopolización de la industria: buscar la suba de los precios por el lado de la concentración en pocas manos de sectores que se constituyen en fuertes formadores de precios, fundamentalmente aquellos productores de materias primas y bienes semielaborados. Según Diamand, cuando esas ramas de la industria se encuentran muy concentradas, al no existir prácticamente la competencia, pueden aumentar sus precios de venta, afectando a todas las empresas abastecidas. De esta forma se genera un aumento en sus costos que se traduce finalmente en un aumento de los precios percibidos por el consumidor.
Algunos ejemplos: sólo dos empresas en el país fabrican tolueno (Repsol–YPF y Petrobras), el producto petroquímico del que deriva el plástico. Este insumo se utiliza para elaborar envases para gran parte de los bienes de consumo. Una sola compañía produce el 99 por ciento de chapa laminada en frío y el 84 por ciento de la laminada en caliente (Siderar). Con estos materiales se fabrican vehículos, tractores, hojalata para envases, heladeras, lavarropas, cocinas y otros electrodomésticos. Aluar tiene el monopolio del aluminio, otro insumo de uso difundido. En el caso del cemento, tres empresas concentran el 96 por ciento de la producción: Loma Negra, Minetti y Avellaneda. Una sola compañía acapara la comercialización del 77 por ciento de los fertilizantes: Profertil. Otra vende el 79 por ciento de los agroquímicos: Aventis. En alimentos pasa lo mismo. Una empresa tiene el 62 por ciento del pan industrial: Bimbo. Dos manejan el 73 por ciento de las galletitas dulces: Arcor y Danone. Esas mismas dos, el 77 por ciento de las galletitas saladas. Y dos más, el 70 por ciento de la leche fluida, chocolatada y los yogures: SanCor y Danone. Estas compañías comercializan productos que se utilizan en la fabricación de casi todos los bienes, y por ese motivo determinan en buena medida el precio y el abastecimiento de lo que se consume en el país

2 comentarios:

  1. Interesante punto de vista Best y suena muy razonable, lo que también habría que decir es que el BC le da una manito a las empresas ampliando la torta artificialmente y por lo tanto permite que recuperen un poco de su porción. Ya pronto se va a acabar este tema, insisto que no es un tema de inflación tradicional, es apreciación por una “vía no convencional” y es transitoria, si es que solo quieren quedarse con la apreciación, luego cuando empecemos a perder poder adquisitivo se estarán quedando con el impuesto inflacionario y por lo tanto estaremos en un régimen de inflación tradicional. Pero ya dije mucho al respecto así que no los voy a cansar. Aunque ahora lo enuncié de otra manera, a lo mejor se entiende mejor.
    Saludos

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  2. La verdad es que estoy azorado ¿no les da vergüenza publicar semejante cantidad de pavadas que van a quedar escrachadas para la posteridad en la WEB? espero (por el bien de ustedes) que los archivos de Pravda12 se calcinen alguna vez.

    Muy gracioso el enfoque acerca de los costos laborales en la industria ¿piensan antes de escribir?
    ¿Cómo hacen los chinos para invadir el mundo sobre la base de los bajos costos laborales?
    Según dicen ustedes el "costo laboral" en la industria (no aclaran cuales) llega en promedio al 15%... suponiendo que China tiene costo laboral cero si le ponemos un arancel del 15% quedamos empatados en precio con la producción local ¿me equivoco? ¿entienden lo que acabo de decir?

    Usar como referencioa permanante y única al fracasado de Diamend es otra patología que no termino de entender.
    Veamos el tema de los monopolios: ¿cómo explican ustedes que en el mundo de la tecnología, a nivel global, prevalecen los monopolios y oligopolios y sin embargo los precios son fuertemente deflacionarios?

    Decir que en Argentina hay una sóla planta productora de alumino o una sóla empresa que produce laminados en frío y plantear la existencia de monopolio es ridículo.
    ¿Cuántas laminadoras quieren? ¿cuántas plantas de aluminio creen que existen en todo el planeta?
    ALUAR debe tener el 2% de la producción mundial, y no es de las más grandes ¿entienden lo que quiero decir?
    Si quieren competencia tienen que abrir las importaciones, no hay otra salida... pero parece demasiado para las estrechas mentes Nac&Pop.

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