martes, 6 de septiembre de 2011

De cara al 2012: La balanza comercial


Continuando con el post anterior sobre los desafíos del gobierno de cara al 2012, es el turno de la balanza comercial. En el último tiempo, el superávit ha venido disminuyendo constantemente: el acumulado enero-julio fue de 6.458 millones de dólares, un 21% menor con respecto a 2010 y un 54% menor con respecto a 2009.
La primera pregunta que habría que hacerse es la siguiente: ¿realmente representa un problema el caer en un déficit de cuenta corriente? Si la respuesta es NO, como afirma (entre otros) Eduardo Levy Yeyati, entonces la solución es relativamente sencilla: financiar el déficit vía emisión de deuda en pesos y a través de la entrada de capitales extranjeros (los aspectos negativos de esto último fueron analizados acá).
Si en cambio la respuesta es SI, como lo es para el gobierno, entonces las posibles soluciones son otras: intentar mantenerlo a través de la restricción de importaciones (LNAs) o la equiparación de los déficits individuales de las empresas importadoras (plan “uno a uno”), devaluar, repatriar capitales (aka reducir la fuga) y algunas otras más que escapan a este análisis. Veamos una por una:
-       Lo que hasta ahora viene haciendo el gobierno se asemeja bastante a lo hecho para reducir la inflación: medidas cortoplacistas que apuntan a mantener la economía en piloto automático dado que estamos en un año electoral. No me parece mal la estrategia adoptada, pero esto no puede continuar a partir de octubre.
-       Devaluar: si bien hasta ahora se viene haciendo esto, dado que la inflación es mayor a la devaluación nominal entonces se produce una apreciación real de la moneda que es justamente uno de los causantes del desgaste en la balanza comercial. Dos posibles soluciones: aumentar el ritmo de devaluación para que supere a la inflación (no recomendado debido al alto pass-through) o reducir la tasa de inflación por debajo de la devaluación para generar una depreciación real.
-       Repatriar (o reducir la fuga de) capitales: si bien existen formas tanto para prevenir la fuga (aumentar los controles) como para fomentar la repatriación (generar certidumbre y estabilidad política y económica, proveer instrumentos para canalizar el ahorro, etc.) por ahora el gobierno no logra solucionar este problema.
Entonces parecería que hay dos formas efectivas de enfrentar esta situación. Dado que actualmente el gobierno desea mantener el superávit de balanza comercial entonces lo primero que debería hacer es reducir la inflación.
Por otro lado, como vimos en el post anterior la baja de la inflación debería hacerse reduciendo la emisión, lo que se traduce en un crecimiento menor que dada la mayor elasticidad de las importaciones refuerza el efecto deseado. Notar sin embargo que esto debería venir acompañado de algún tipo de política que apunte a mantener la tasa de empleo, ya que si no probablemente ésta caiga.

2 comentarios:

  1. Ahá... ¿y?

    Me sorprende el bajísimo nivel de análisis y argumentación de los blogueros K, les hace falta (evidentemente) un golpe de horno.
    Argentina padece una falta de competitividad sistémica desde tiempos inmemoriales ¿alguna vez van a tomar nota?

    Por otra parte los "desafíos" pasan por la muy evidente incapacidad de aumentar de manera espectacular la producción agrícola (ya sea por agotamiento de la frontera productiva y por el potencial que tiene Brasil de incrementar drasticamnte sus saldos exportables) y por la creciente necesidad de importar energía.

    ¿Le van a exigir a los taxistas de Buenos Aires que trasladen a turistas extranjeros y les cobren en dólares para compensar importaciones de GNC? Me gustaría ver eso.

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  2. Carlos, decís lo siguiente:
    "Por otra parte los desafíos pasan por la muy evidente incapacidad de aumentar de manera espectacular la producción agrícola".
    ¿De qué hablás? ¿Vos viste alguna vez las estadísticas de producción agrícola de los últimos años? Te las presento:
    Con respecto al 2003, la producción de soja creció un 55%, el maíz un 47%, el girasol un 13% y el trigo se mantuvo. Si las sumamos, esto da un incremento en solo 7 años de 25 millones de toneladas, es decir la producción creció un 40%.
    Y por otro lado hablás del "potencial que tiene Brasil de incrementar drásticamente sus saldos exportables". Nuevamente creo que nunca viste las estadísticas de la balanza comercial brasileña. Ellos no solo están sufriendo el mismo problema que nosotros (el superávit viene cayendo desde 2006) sino que además tienen un grado cada vez mayor de primarización de sus exportaciones.
    Antes de hablar del “nivel de análisis y argumentación” del resto, fijate el tuyo.
    Saludos.

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