martes, 20 de septiembre de 2011

De cara al 2012: Los subsidios


Este domingo en el suplemento Cash de Página 12 salió publicada una nota de Hernán González, un amigo de la casa, sobre los subsidios al transporte público (específicamente a los colectivos).  Me parece un tema sumamente interesante para discutir dado que la política actual de subsidios del gobierno generó y sigue generando mucha polémica al respecto.
Transcribo un par de párrafos:
¿Qué objetivos se pretende alcanzar con una política activa de compensaciones? Garantizar el acceso universal del grueso de la población a los servicios esenciales es uno de los fundamentos por los cuales se pone en marcha una política activa de subsidios. Asimismo, mejorar la distribución de ingreso a partir de una reconfiguración de los precios de forma segmentada es otro de los fines perseguidos.
A partir de 2002 las compensaciones al autotransporte público de pasajeros exhibieron un importante dinamismo. En 2009 los montos erogados por parte del Estado en concepto de subsidios al transporte de colectivos ascendieron a 6500 millones de pesos. Se estima que en la actualidad más del 70 por ciento de los costos de las empresas que operan en la provincia de Buenos Aires son cubiertos por éstos.
El desafío será avanzar hacia un esquema de compensaciones a la demanda y no a la oferta, abriendo la posibilidad para aplicar políticas estratificadas por grupos de consumidores. Esto permitirá generar una estructura orientada a beneficiar directamente a los pasajeros aportando transparencia a la asignación. Asimismo, el actual diseño genera escasos incentivos a los operadores para reducir los costos operativos, por cuanto el subsidio termina por subsanar cualquier desbalance. El primer paso se ha dado a partir de la implementación del SUBE, aunque las complejidades técnicas y políticas no serán ajenas en caso de un viraje hacia otra estructura de compensaciones y subsidios al sector.
Según cálculos del estudio Bein los subsidios al transporte y a la energía para este año rondarán los 78.000 millones de pesos, equivalente al 4% del PBI y al 14% del gasto público. Un número para nada despreciable.
¿Qué rol cumplen estos subsidios?
A partir de la devaluación de 2002, los subsidios a la energía estuvieron orientados a evitar incrementos de precios en los servicios. Posteriormente, el rápido crecimiento de la economía devino en importantes incrementos de la demanda energética (principalmente electricidad y gas) que se toparon con restricciones de abastecimiento por parte de las principales empresas. Esto provocó una acelerada expansión de los subsidios que pasaron de $375 millones en 2003 a $16.000 millones en 2009, con el fin de financiar inversiones destinadas a mejorar la oferta del servicio y la compra de combustibles[1].
Los subsidios al transporte tuvieron dos objetivos principales: por un lado congelar las tarifas y por otro atender el estado crítico en que se hallaba el sector tras una década de gestión privada.
Si bien es claro el efecto que tienen los subsidios en la demanda, no sucede lo mismo con la oferta. Es decir, el subsidio no asegura un aumento en las inversiones de las empresas. Es más, en muchos casos pasa lo contrario: las empresas terminan internalizando el subsidio para incrementar sus beneficios en lugar de invertir. Un claro ejemplo es justamente el transporte público: las tarifas son bajas, pero la calidad del servicio es mala (desde hace años).
Además, cuando se subsidia a la oferta, implícitamente se está subsidiando a toda la demanda sin permitir ningún tipo de discriminación. Esto explica por qué por ejemplo los habitantes de Palermo y Recoleta pagan bajísimas facturas de electricidad y gas.
Esto ha generado mucha polémica y son bastantes los que piden la eliminación de los subsidios. Incluso dentro del gobierno también se puede encontrar a varios a favor de la reducción de los mismos, que lo ven como una forma de mejorar las cuentas fiscales.
En mi opinión creo que deben continuar, ya que la eliminación de éstos generaría importantes subas en los precios de los servicios y los transportes públicos que perjudicarían en su mayoría a la clase trabajadora. Sin embargo, se debería avanzar hacia un sistema que subsidie directamente a la demanda. Esta forma superaría en varios aspectos la política de subsidios actual: se podría discriminar para que beneficie a la clase trabajadora solamente, hecho que no solo generaría una mejor distribución del subsidio sino que además permitiría reducir los costos del mismo. Además es probable que haga que las empresas mejoren su productividad ya que se verían obligadas a ser más rentables al no contar con esas grandes sumas de dinero en sus haberes.


[1] Aruguete E. “La Política de Subsidios y Préstamos del Estado Nacional entre 2003 y 2009”, AEDA 2010.

8 comentarios:

  1. Concuerdo y habría que mencionar algunas cuestiones. No se pueden tratar todos los sectores por igual, los subsidios tienen impactos diferenciados. Por ejemplo, en electricidad con el subsidio no se pretende fomentar el uso. En transporte público sí, se subsidia (entre otras cuestiones) para fomentar la utilización del transporte público.
    Lo segundo, subsidiar a la demanda permite la focalización de los subsidios, aumentando su eficiencia. Eso es complicado en una economía con niveles altos de informalidad, digamos, existen agentes invisibles a los ojos del estado. Y generalmente son los que más necesitan el subsidio.
    Para pensar el tema, interesante el post..

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  2. Gracias Hernán por los comentarios (es el anónimo de arriba).
    Estoy de acuerdo con lo que decís, cada tipo de subsidio es un mundo aparte y requiere medidas específicas para su implementación.
    Mi propuesta es del tipo general, pero creo que se podría aplicar tanto en energía como en transporte. Con la implementación del SUBE creo que tranquilamente se podría subsidiar en forma directa por ejemplo a alumnos de colegios públicos, trabajadores, ancianos, etc. Por lo que estuve viendo, en energía se complica un poco más, pero creo que igualmente es viable.
    Saludos.

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  3. El tema de los subsidios es algo muy complejo. Es tan, pero tan complejo, que estoy seguro que es una bomba que tiran los opositores para joder al gobierno, y que ellos mismos saben que no tiene una solución particular (como lo fue el 82% movil, o el tema del presupuesto).

    Por qué digo esto?: Básicamente por que, como bien decis, los subsidios favorecen a todos. Hay algunos, que con falsa moral dicen: yo podría pagar esto sin subsidios por que tengo plata. Otros dicen: Clah, a él saquenle el subsidio por que tiene plata (acá está la mayoría me parece). Y despues estan los secos que dicen: ojalá que no nos saquen el subsidio sino estamos en el horno. Estos últimos no notarían diferencia al momento de reacomodar los subsidios por que se los debería seguir protegiendo, mientras que los del segundo grupo, en muchos casos dejarían de recibir el subsidio, ya que muchas veces, éstos, se encuentran en mejor posición económica en relación al total del país de lo que creen, lo que provocaría su indignación (bah, de hecho actualmente están indignados, son los que repiten cadenas del tipo: son todos vagos que viven de mis impuestos), y los del primer grupo, directamente querrían boicotear al país por la tremenda inflación que hay (cuando en realidad es que a ellos se le subieron los precios por que les sacaron el subsidio).

    Entonces, el resultado de tomar este tipo de medida es que, asusada con una campaña mediatica a medida, una gran parte de la población entraría en violencia por los aumentos recibidos, mientras que otra parte de la población no notaría diferencia, pero tal vez se dejaría llevar por la campaña mediatica (cosa que sucede a diario) logrando que una gran masa poblacional visibilizada por los medios putee contra el gobierno nacional.

    A todo esto habría que sumarle que se pueda disparar la inflación, generando mayor espectativa inflacionaria (tal vez hasta entrar en una espiral).

    Entonces, hay que tener muchisimo cuidado al plantear estos temas, por que el resultado puede ser muy malo. Si el estado necesita mas plata, creo que todavía hay muchas actividades que en los 90 se flexibilizaron y que se pueden regular para obtener recursos. Una vez obtenido eso, ir muy lentamente (casi imperceptiblemente) modificando los subsidios. Sino, sería un suicidio. Por lo menos asi lo veo yo...

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  4. Mauro, muy interesante lo que decís. Creo que sería algo así como el "impacto social" que tendría esta reforma.
    Agrego un par de cosas para el debate:
    - No se hasta dónde esto provocaría el descontento de gran parte de la población. En los transportes públicos la clase alta prácticamente no existe y la clase media es minoría (siempre comparando con la clase trabajadora). En energía la cosa se pone más complicada, ya que creo que toda la Capital se encuentra subsidiada.
    Sin embargo, si el gobierno expone claramente cómo se implementaría la medida (a diferencia de lo hecho con la 125), estableciendo quiénes dejarían de ser favorecidos y por qué (poniendo en evidencia, por ejemplo a los habitantes de las zonas más elegantes de la Capital) y quiénes no; entonces creo que el impacto negativo podría ser relativo.
    - Por otro lado, no veo cómo esto pueda disparar la inflación. De nuevo, si está bien implementado, la gran mayoría de los favorecidos por el subsidio seguirían gozando de los beneficios del mismo (lo que se reduciría sería el monto asignado).
    - El problema, parece estar en el cómo. Es decir, encontrar una forma viable y efectiva de subsidiar directamente a la demanda para el caso de la energía.
    Saludos.

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  5. Creo que Mauro A. esta planteando la viabilidad en términos políticos de la medida, lo cual no es un detalle menor.
    Yo seguiría hablando del qué hacer. No hay consenso acerca de qué hacer (o modificar) en la implementación de los subsidios.
    La tercera pata de la cuestión (que no es el costo político ni el sustento teórico) es como implementarlo técnicamente, lo cual no es despreciable.
    Creo que la discusión tiene que avanzar sobre los tres ejes, sin ellos no hay posibilidad de cambio.

    Saludo,
    Hernán

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  6. ¿A qué se considera: la clase trabajadora?.
    La verdad que no sé cómo se distribuye el transporte en capital y gba. Pero al menos acá en córdoba, al transporte lo usan mas bien las clases medias y bajas. Los mas bajos van en bici al trabajo (últimamente muchos han cambiado la bici por la moto, pero el caso es lo mismo). Pero hay algo que decía ayer un delegado de la CTA que es interesante no dejar de lado: los subsidios al transporte tienen tambien la finalidad de promover que las personas usen estos medios para transportarse por que son mas económicos y ecológicos que el caso en el que todos nos transportemos en transporte propio.
    Pero bueno, resumiendo, al menos en córdoba (con uno de los transportes mas caros del pais), cada vez que aumentan el precio del boleto, hay quilombo por una semana, y se queja desde el almacenero hasta el gerente de una empresa. Y el aumento en el transporte se translada directamente a todas las actividades aumentando el precio de casi todo.

    Con el tema de la energía electrica, podes tener razón vos. Pero al menos yo estoy muy acostumbrado a que mis conocidos entiendan la realidad tergiversada. Es decir que por mas que expliquen perfectamente a quienes y por qué se les quita el subsidio, yo no veo seguridad en que los afectados lo entiendan. Pero bue..., en ese punto no tengo pruebas, pude ser como vos lo planteas.

    En cuanto a la inflación, repetí lo que escuché en algún lado. La verdad que no se muy bien como trata el IPC los servicios, si los considera con o sin subsidios. Supongo que los considera con. Por lo tanto, al sacar los subsidios, aumentarían los precios, provocando un aumento en el IPC, que, de ser muy elevado, puede provocar aumento de la expectativa de inflación, y así generar la esprial. Mucho mas si es cierto que el IPC actual se encuentra entre el 6to y 7mo decil ya que a estos sectores serían a los que se les sacaría el subsidio.

    Si, yo tambien creo que el problema está en el cómo. No creo que sea tan facil como lo plantean algunos que dicen: yo puedo pagar mas, ¿por qué no me sacan los subsidios?

    De todos modos insisto: si el problema de que existan los subsidios es por que está aumentando el deficit, se podría apuntar a otras rentas para aumentar los ingresos estatales (minería, entidades financieras, reforma tributaria, etc..)

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  7. Mauro, solamente un comentario con respecto a lo último que decís. El monto que se gasta en subsidios al transporte y la energía es bastante importante y no alcanza con apuntar a otras rentas para equilibrar el déficit (sin contar que acá también generás el descontento de los perjudicados).
    Según los datos de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) en 2009 se gastaron aproximadamente 40.000 millones de pesos en estos rubros (un 15% del total del gasto público). Y para dimensionarlo un poco: el total de recursos generados por el impuesto a la ganancia fue de 29.000 millones de pesos, el de los derechos de exportación fue de 28.000 millones de pesos, el total gastado en salud fue de 9.000 millones de pesos y el de educación 17.000 millones de pesos.
    Como verás, es una suma bastante difícil de equilibrar. Habría que aumentar las retenciones o el impuesto a las ganancias un 50% para generar unos 15.000 millones de pesos. O pensalo de otra forma: reduciendo estos subsidios a la mitad podrías duplicar el gasto en educación o cuadriplicar el gasto en salud.
    Saludos.

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  8. Muy interesantes los numeros, siempre me interesó saber realmente cuanto se gasta en subsidios. Ahora, lo que yo me pregunto es: ¿cuánto de eso se podría reducir de "acomodar" los subsidios y dejar de favorecer a los que "mas tienen"?

    Por otro lado: hay alguna serie para saber cuánto ha aumentado la cantidad que se desembolsa en subsidios para saber si el deficit es principalmente explicado por los subsidios (como para saber si a eso es a lo que hay que apuntarle o es culpa de otra cosa que el deficit esté subiendo).

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