jueves, 27 de octubre de 2011

Un poco de futurología

Con la confirmación de la reelección de CFK, es necesario retomar la discusión sobre lo que se viene para el corto y mediano plazo.
En el plano económico, los desafíos más importantes del gobierno seguramente van a ser frenar la fuga de divisas (tanto por balanza comercial como por el sector financiero) y la inflación.
Como vemos en el siguiente gráfico (que tomamos prestado del blog Economista Serial Crónico), la fuga de capitales estuvo presente en casi todo el período de gobierno kirchnerista con un fuerte crecimiento a partir de 2007. Si bien esto representó siempre un problema, hasta hace poco no era tan relevante ya que éste era financiado por el superávit de la balanza comercial (no solo eso, como era tan holgado, además se acumulaban reservas).


Sin embargo, en este último tiempo las importaciones vinieron crecieron más que las exportaciones, lo que se tradujo en un paulatino achicamiento del superávit comercial. Y hay que destacar que el rubro que más creció en estos últimos 6 meses dentro de las importaciones fue el de los combustibles, cuyo incremento fue nada menos que del 102%.
Esta caída del superávit comercial plantea un doble problema, ya que como vimos no solo financia la salida de dólares sino que además introduce la posibilidad de caer en déficit en un futuro no muy lejano, lo que finalmente se traduciría en una caída en el nivel de reservas. Esta caída en el nivel de reservas provocaría también una mayor demanda de dólares por parte de los ahorristas (ya que esperarían que  la moneda se devaluara) lo que a su vez reforzaría la fuga de divisas. Como se puede notar, estamos en presencia de un círculo vicioso cuyo fin sería el agotamiento de las reservas. Y por este motivo es que creo necesario mantener el superávit comercial (a diferencia de lo que planteó ELY en su momento acá), ya que funcionaría como ancla de las expectativas de los ahorristas[1]  .
Otra posibilidad sería frenar directamente la fuga de capitales del sector financiero (algo que ya se está comenzando a implementar). El problema es que esto implica una labor mucho más ardua, dado que existe un mercado paralelo muy difícil de erradicar.
Entonces la solución para frenar la hemorragia de divisas sería apuntar a mantener el superávit de balanza comercial. Ahora bien, ¿cómo lograr esto? Atacando al mismo tiempo el otro problema que mencionamos al principio: la inflación (de lo cual ya hablamos acá). Si se logra reducir por debajo de la tasa de devaluación del tipo de cambio entonces se lograría una depreciación real de la moneda, lo que a su vez afectaría positivamente la balanza comercial.
Otra forma sería, por ejemplo, reestructurando la política de subsidios para que impacte directamente en la demanda (como ya discutimos también acá),. De esta manera se lograría reducir el monto de los subsidios y además desincentivar el uso excesivo de los combustibles (y que entonces se reduzca la cantidad importada de los mismos).


[1] Hay que aclarar que esta no es la única variable que afecta las expectativas de los ahorristas; existen varias más y esto a su vez implica que se necesitan otro tipo de herramientas para atacar a cada una de éstas. Sin embargo esto ya es tema de otro post.

3 comentarios:

  1. No sé si tenés algún grado académico en economía, pero vos mismo estas dando la clave de la reducción del superavit comercial, que precisamente es donde está la solución y que fué encarada desde hace un tiempo por el PEN, que es la intensificacion de la exploración y explotacion de las reservas de "shale oil/gas" de las cuencas detectadas en Argentina, en este momento ya se estan inyectando a las tuberias nueve millones de m3 diarios de gas de los cientotreinta a ciento cuarenta de consumo normal contra siete millones setecientos mil que inyecta Bolivia, con lo que se reemplazarían en poco tiempo los consumos alternados de fuel oil para las generadoras, dado que el crecimiento de la explotación es sumamente rápido dado la disponibilidad y el costo de ambos, y en cuanto a los líquidos, el petroleo de estos pozos es liviano de altísima calidad con lo cual las refinerías necesarias no son tan sofisticadas (recientemente se inauguró una con capacidad para abastecer a la zona de la Patagonia Norte con asiento en Neuquen).
    Solucionando el problema de importacón de combustibles líquidos y de gas, el resto es bastante mas manejable mediante las barreras que quieras implementar.
    Nunca menos y abrazos

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  2. Norberto, no entendí muy bien lo del grado en economía, pero te cuento que para terminar la carrera solo me queda entregar la tesis (que si todo sale bien eso tendría que ser ahora en diciembre).
    Justamente resalté el tema del crecimiento de las importaciones porque cada vez tienen un mayor peso en las importaciones.
    De todas formas, hoy en día representan solamente el 8% del total importado (contra el 4% que representaban 2 años atrás) motivo por el cual no creo que alcance solamente con reducir esta cantidad para solucionar el tema de la balanza comercial.
    Saludos.

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  3. Un superavit comercial de U$S12000 millones, que sería el normal y necesario para las actuales demandas financieras externas, es actualmente aprox. el 20% de nuestras expo, si solventas este 8%, por supuesto no alcanza, pero es un gran salto adelante, a eso sumale la reducción de las obligaciones externas a partir del 2012 (este año fué el último de una serie que practicamente duplican a las necesidades de los siguientes) y tenés un frente externo sin grandes necesidades de divisas, lo que no significa descuidarlo.
    Lo del grado en economía viene a cuento que noto en Uds. un análisis muy focalizado e histórico de los fenómenos, con poca apertura a nuevos enfoques y medidas no ortodoxas.
    Nunca menos y abrazos

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