viernes, 18 de noviembre de 2011

El debate se muda a Estados Unidos


Gregory Mankiw es uno de los economistas más reconocidos mundialmente. Actualmente da clases en Harvard y su manual “Principles of Economics” es uno de los más utilizados en los cursos introductorios de economía. Obviamente estamos hablando de un economista “ortodoxo”.
A través de una nota periodística que él mismo publicó en su blog (y acá está la carta que le enviaron los alumnos que dejaron su curso), se puede ver que el debate que se está planteando en este momento en las dos principales facultades de economía del país no es un fenómeno local impulsado por el gobierno para enseñar economía kirchnerista (como quieren hacer creer Clarín y La Nación acá y acá) sino un debate latente entre ortodoxia vs heterodoxia cuyos inicios datan desde la publicación de la Teoría General de Keynes en 1936 y que la crisis logró reflotar.
Como se puede observar tanto en la nota periodística como en la carta de los alumnos, el pedido es muy similar al planteado en nuestro país: hace falta una mayor apertura en los contenidos de la carrera para que el estudiante no salga solamente sabiendo qué es lo que dice la ortodoxia.  Además, como bien sabemos todos los argentinos, la ortodoxia muchas veces no sirve ni para explicar ni para resolver una crisis. No hace falta ser un experto en economía para entender que las medidas de ajuste que se quieren imponer a los países europeos no solo no son las adecuadas para resolver la crisis sino que además paradójicamente apuntan a salvar a aquellos que la originaron a costa de la gente, que es siempre la que termina pagando los platos rotos.
Por último, les dejo una traducción que hizo Lucas Llach de un trabajo que ejemplifica bastante bien el problema básico que tiene la economía ortodoxa: NO SIRVE PARA INTERPRETAR LA REALIDAD.

A un estudiante de posgrado en una típica universidad americana o europea que aprenda macroeconomía le enseñarán que la macro puede ser descripta como un conjunto de consumidores y empresas representativas que de manera continua optimizan planes a lo largo de varios períodos; y que para hacerlo utilizan toda la información disponible, incluso la que está implícita en el model matemático en cuestión. Estos consumidores y empresas no sólo entienden perfectamente las complejidades de cómo funciona la economía; también conocen las distribuciones estadísticas de todos los impactos que pueden golpear a la economía. Por lo tanto, pueden hacer predicciones probabilísticas científicamente fundadas acerca de los futuros impactos. En este mundo de deidades no hay incertidumbre, sólo hay riesgo. No puede haber fallas de coordinación porque el “agente representativo” internaliza todas las externalidades posibles. Las bancarrotas de empresas y personas son imposibles. Las burbujas o los pánicos no ocurrirán jamás porque agentes racionales que utilizan toda la información disponible jamás dejarán que eso ocurra. El desempleo prolongado tampoco es posible excepto cuando los consumidores deciden tomar ratos más largos de ocio.
Habiendo aprendido a manejar los secretos de los Modelos Dinámicos de Equilibrio Estocástico (DSGE en inglés), nuestro brillante Ph.D. recién recibidos iniciará su carrera académica enseñando este mismo modelo a la siguiente generación de estudiantes de doctorado.
En el proceso de aprender las habilidades supremas de resolver los modelos DSGE, nuestro graduado del Ph.D. no habrá aprendido lo que es el multiplicador de la inversión, ni tendrá la menor idea de lo que significa la paradoja del ahorro. Habrá aprendido, en cambio, que por la ley de equivalencia ricardiana los déficits públicos no afectan el nivel de producto.
Y entonces llegó la crisis financiera.  ¿Le sorprenderá a los observadores neutrales que nuestro graduado del Ph.D. quede mudo y sólo sea capaz de sugerir que algún impacto no previsto debe haberle pegado a la economía?
Ese mismo observador debería considerar natural, también, que los hacedores de política económica no pidieran el consejo de este reciente Ph.D. capaz de manejar complejos modelos de DSGE. En cambio, quienes llevan adelante la política económica fueron directamente a las cosas que se enseñaban en los libros de macroeconomía hace 40 años, antes de que la escuela del Ciclo Económico Real y la revolución de las Expectativas Racionales capturaran a la profesión del macroeconomista. Aplicaron los principios keynesianos que se encuentran en esos libros de texto, aumentando masivamente los déficits fiscales e inundando los mercados monetarios con billones de dólares de liquidez. Cuarenta años de intrincado modelismo usando los paradigmas de Expectativas Racionales y Ciclo Económico Real se tornaron inútiles, incluso aquellos que tenían algunos matices neokeynesianos con rigideces de precios o salarios. Estos modelos no podían responder la pregunta de qué tenían que hacer las autoridades cuando la crisis golpeara. La razón fundamental por la que estos modelos no podían decir nada útil era que sugerían que las crisis del tipo que comenzó en 2007 no podían ocurrir. Por defecto, los hacedores de política económica recurrieron a Keynes para responder esta pregunta.

5 comentarios:

  1. Y lo peor es que algunos doctorados encima después se quejan porque ganan menos que un camionero...

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  2. Best, como sabrás yo soy un economista ortodoxo (en realidad soy un neokeynesiano, pero en estas latitudes esas distinciones dentro de la ortodoxia se pierden). Te agrego dos comentarios y el link a un post que escribí sobre la reforma en el plan de estudios en la UBA.

    Me llama la atención la siguiente afirmación de una alumna en la nota que da pie a tu post: “We only read his textbook. The only perspective we get is his.” Yo leo estos hecho como "Mankiw es tan groso que tiene su propio libro de texto que recopila las herramientas que enseña. Y es obvio que uno enseña su perspectiva de la economía, la cual naturalmente es el producto de la formación que tiene (no se puede hacer economía en el vacío).

    Con respecto al texto traducido por Llach, basta decir que toda ciencia forma modelos para entender la realidad. Sabemos bien que el átomo no está formado por un núcleo rodeado de electrones que giran alrededor del mismo. Pero para ciertos problemas esa ficción, ese modelo, es extremadamente útil. Es cierto que la crisis que comenzó en 2008 nos plantea a los macroeconomistas desafíos importantes. Pero no por eso vamos a tirar la teoría existente a la basura porque sí. Máxime cuando ya teníamos pequeños modelos que hablaban de la importancia de la intermediación financiera en la amplificación y persistencia de shocks. Son modelos parciales y cualitativos, pero ya se está trabajando en integrarlos en los modelos DSGE.

    Saludos,

    martín

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  3. Martín, antes que nada gracias por los comentarios. Aporta mucho ver las dos caras de la moneda.
    Con respecto a lo que decís:

    - Está fuera de discusión el nivel de Mankiw. Y probablemente también su habilidad para escribir su propio libro. El tema es que, dado que es un curso introductorio de economía, podría mostrarle a los alumnos no solo los conceptos ortodoxos sino también los heterodoxos y las diferencias entre ambos. Y que, en base a esto, luego los alumnos decidan en qué prefieren especializarse. Algo así es lo que también me gustaría que se implemente en la uba. Además esto da pie a mi segundo comentario.

    - Yo no lo veo tanto (por más que se lo muestre así) como ortodoxia vs heterodoxia. Las cosas no son tan rígidas. Es innegable la cantidad de aportes y avances que se logró en materia de economía ortodoxa (por algo es el mainstream). Sin embargo, creo que en algunos casos ésta hace agua y acá es donde hay que buscar respuestas en la heterodoxia. Entonces lo que hay es una complementación de las teorías, no un enfrentamiento. Ambas son necesarias. Pero la heterodoxia se encuentra en clara desventaja ya que en la mayoría de los cursos (como el de Mankiw) ni se menciona.
    Y la crisis dejó expuesta a la ortodoxia, la cual no encuentra soluciones y lo único que propone son ajustes. Algo que a nosotros nos deja perplejos porque la vivimos pero parece que al resto del mundo no.
    Entonces es necesario una reforma en los planes de estudio (eso sí, no creo que el abanderado de la misma deba ser Boudou, por razones obvias).
    Saludos

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  4. Best, entiendo que para un curso introductorio sea útil ver algo de economía heterodoxa. Me parece valioso el diálogo entre visiones diferentes para extender la frontera del conocimiento. Mi temor pasa por visiones extremistas que se han ventilado en la discusión de la reforma del plan de estudios en la UBA. Máxime considerando que creo que la UBA tiene una importante oferta de economía heterodoxa (en cantidad, quizás haya que trabajar en la calidad de la misma, pero ese es un frente para progresar en la oferta ortodoxa también). Saludos,

    martín

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  5. Coincido en tu apreciación y me gustó la 2da. parte de tu respuesta a Martín, aunque querría recordar que la economía por sí sola no soluciona los problemas de las sociedades, siempre está subordinada a la política.
    La que ha quedado expuesta es la política que ha dejado el problema en manos de la ortodoxia económica. Lo grave de la crisis es que no aparecen políticos de la talla necesaria para lidiar con ella.

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