martes, 27 de diciembre de 2011

Un análisis del impacto del nuevo sistema de control para la compraventa de moneda extranjera

A los pocos días de anunciada la implementación de un nuevo sistema en el mercado cambiario para la compra y venta de dólares, aquí se dijo que no se podía analizar con precisión su impacto (por varias razones mencionadas en el post), mientras que en diversos medios se apresuraron a asegurar que la medida 1)solamente funcionaría como un cepo a la compra de dólares, 2)que no solo se mostraría inefectiva (porque debía haberse aplicado antes de la corrida y no ahora) sino que además alimentaría la fuga y 3)que haría que la compra de dólares se volcara toda al mercado paralelo. Veamos, a prácticamente dos meses de su implementación, qué fue lo que realmente pasó.
Si bien en los primeros días posteriores a la implementación del nuevo sistema mucha gente se vio inhabilitada para comprar dólares, motivo por el cual se dijo que esto iba a funcionar solamente como un cepo a la compra, con el correr de las semanas y del aceitamiento del sistema (que claramente fue lanzado a las apuradas) la situación se normalizó. Esto lo podemos ver en el siguiente gráfico, donde por un lado (a la izquierda) se tiene la evolución de los depósitos en moneda extranjera en cuenta corriente para todo el 2011 y (a la derecha), lo que pasó en los últimos 3 meses (en ambos se encuentra marcado el anuncio de la medida).
Se puede ver claramente como se desploman los depósitos luego de la implementación del nuevo sistema, caída que dura solamente un mes. A partir de diciembre, vuelven a crecer mostrando la regularización de la situación.
Por otro lado, esto también se condice con el nivel de actividad de la plaza cambiaria: en los primeros días de noviembre los montos negociados fueron bajos, promediando los 350 millones de dólares mientras que en los últimos días de diciembre éste ascendió a los 600 millones de dólares[1].
Esto además viene de la mano con la siguiente afirmación (que la medida no solo es inefectiva por su timing sino que además iba a fomentar la fuga). Nuevamente, con la ayuda de un gráfico se puede mostrar que esto no sucedió. Éste es similar al anterior en su formato, pero muestra la evolución del stock de reservas internacionales del BCRA:
Como se puede observar, la fuga se aceleró aproximadamente en agosto y la medida se implementó en noviembre. Ahora bien, ¿por qué este lapso de tiempo entre la aceleración de la fuga y la medida? Principalmente porque estábamos en época de elecciones, y en estas instancias se intenta generar el menor ruido posible. No es casualidad que una semana después de las elecciones se haya anunciado esta medida junto con la quita de subsidios.
Una vez instalado el nuevo sistema, y sumado a otra serie de medidas apuntadas a frenar la fuga (como la obligatoriedad de que las empresas mineras y petroleras liquiden en el mercado local la totalidad de las divisas que generen sus exportaciones), se puede ver la efectividad de este pack de medidas y su consecuente recuperación en el nivel de reservas[2]: tan solo en diciembre el BCRA compró más de 2.000 millones de dólares, superando la fuga de noviembre que había sido de aproximadamente 1.500 millones.
Por último, para la tercera afirmación hay que mirar qué pasó con el dólar paralelo: al igual que lo sucedido en los casos mencionados en los párrafos anteriores, en los primeros días tras la implementación del nuevo sistema el dólar paralelo se disparó y se llegó a pagar $5,10 (también por los motivos mencionados más arriba) mientras que hoy en día volvió a situarse en los niveles anteriores, promediando los $4,50.
De esta forma, se puede ver que la implementación del nuevo sistema en el mercado cambiario generó, al principio, un aumento en la demanda de dólares (motivado por la incertidumbre que generó el anuncio y las fallas que presentaba el sistema, y ampliado por los principales medios de comunicación) para luego no solo conseguir frenar con éxito la fuga de divisas sino además lograr aumentar el stock de reservas internacionales.
Asimismo, se puede notar que las afirmaciones mostradas al principio muestran un análisis parcial del impacto del sistema en el mercado cambiario, ya que solo hablan de las obvias consecuencias que iba a causar su implementación en el corto plazo. 



[1] El valor habitual de monto negociado en la plaza cambiaria ronda los 500 millones de dólares.
[2] La abrupta caída en el nivel de reservas en los últimos días de diciembre se debe al pago del vencimiento del título de deuda con cupón del PBI, por unos 1.900 millones de dólares.

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