martes, 18 de febrero de 2014

La inflación de enero

Me gustaría hablar solamente de la inflación de enero, particularmente del salto que pegó durante ese mes. Los colegas del blog relativamente nuevo “Macros a la obra”  dicen en una de sus últimas entradas que la justificación del gobierno para dicho salto, dada por movimientos especulativos por parte de los empresarios, es una falta de respeto a quienes habitamos el territorio argentino (sic).
En cambio, su respuesta es que “La inflación por definición es la suba sostenida del índice de precios a lo largo del tiempo. Esto se debe a la actual política monetaria expansiva, la tasa de emisión positiva y las expectativas implantadas en la psicología del pueblo argentino que generan este aumento en el nivel nominal de precios.
Dejando de lado el hecho increíble de que a lo largo de toda su entrada jamás mencionen como causa la devaluación de aproximadamente 20% que tuvo lugar a fines de enero, a mi modo de ver las cosas, su explicación incurre en dos errores típicos que se suelen dar en economía, así que voy a aprovechar para desarrollar un poco.
En primer lugar, uno no puede explicar un salto en el nivel de los precios por la emisión. Y esto se debe a que los precios no dependen, en el cortísimo plazo, de la emisión. ¿Por qué hablamos del cortísimo plazo? Porque el salto en el nivel de precios se dio literalmente en el trascurso de unos pocos días. Y no existe nivel de emisión suficiente para explicar semejante salto.
Ah, además casi me olvido de un detalle no menor: la base monetaria se contrajo 11.500 millones durante esos días. O sea que su argumento no cierra por ningún lado[1].
Pero capaz alguno correctamente me marque: acabas de decir que la inflación no depende en el corto plazo de la emisión, así que no es válido refutar este argumento utilizando los datos de la base monetaria de esos días.
Bueno, extendamos el análisis a un mes y veamos su evolución en los últimos años:

Yo no veo ningún tipo de relación, ¿ustedes?
Pero capaz me digan con razón que esto sigue siendo el corto plazo, así que miremos qué pasó en los últimos años:

Tampoco, che. Nobleza obliga, esto es algo que en realidad se lo debo al mismo Federico, autor de la entrada de la que estamos hablando. En la parte de los comentarios, donde discutimos acerca de su hipótesis, él mismo brindó los datos de la emisión y la inflación como evidencia de que funcionaba. Aunque en realidad, como se ve, no hay ningún tipo de relación: hay años donde la emisión aumenta y la inflación cae, y años donde la emisión y la inflación aumentan.
La realidad es que existe una relación entre emisión e inflación, pero es solo de muy largo plazo. Por ejemplo, si tomamos el período 2007-2013 vemos que el nivel de precios aumentó 340,9% y la base monetaria 370,7%. Y, como dijimos antes, la explicación para esto es que, a diferencia de lo que postulan los monetaristas, es la emisión la que se acomoda al nivel de precios, y no viceversa: la economía crece, los precios aumentan y eso hace que se demande más dinero; si ese dinero no se provee, la economía no puede crecer.
Lo más gracioso de todo, es que esto es algo que incluso el mainstream a nivel mundial reconoce, pero parece que aquí en Argentina nuestra ortodoxia todavía no se puso a tiro [2].
El segundo punto que quería discutir, es justamente la explicación del salto de la inflación en enero. Ésta tuvo su origen, sin dudas, en la devaluación de fines de mes[3]. El tema es que una devaluación per se no tiene una relación directa con la inflación: el grado en que ésta se traduce a precios (lo que en la jerga se conoce como pass through, o pase a precios para no ser cipayista) depende del contexto político económico -nivel de desempleo, grado de sindicalización, nivel inflacionario, volatilidad inflacionaria, etc. Así, podría pasar que el pase a precios sea bajo, como en el 2001, o elevado, como en el ‘75. Dado el contexto actual, a priori uno esperaría que el pass through sea relativamente alto, y es por esto que hoy en día la inflación es la madre de todas las batallas.
Pero volviendo a la inflación de enero, mi punto es que la devaluación por sí sola no se tradujo a precios. Para que se traduzca a precios, alguien tiene que decidir aumentarlos. Y además ese alguien tiene que decidir cuánto aumentarlos[4].
No hay racionalidad económica que explique aumentos de un día para el otro de las magnitudes que se vieron en algunos rubros a fines de enero, ni siquiera para aquellos que en su cadena de valor tienen un elevado coeficiente de importación. Primero porque todas las empresas se manejan con stocks y compra de insumos con pago a plazo, lo que debería suavizar el incremento de precios en el tiempo. Y segundo porque los productos importados son, a lo sumo, solo una parte de sus costos.
El tema es que estando en un contexto inflacionario relativamente alto como ya había sido diciembre, la referencia en los precios se empieza a perder, y las subas terminan siendo convalidadas: uno ya no sabe si un aumento del 10% es mucho o poco, y tampoco sabe si ese aumento es genuino o no porque “sube todo”. Así, lo que se observó en muchos casos fue una lisa y llana remarcación de precios.
De este modo, vemos que la explicación dada por el gobierno es consistente, aunque no se les puede achacar a los empresarios toda la culpa. Parte de la inflación de enero estuvo explicada por un aumento genuino, mientras que la otra parte no. La clave está en combatir esta última.



[1] Nota aclaratoria: estoy justificando la inflación desde una posición monetarista (es decir que la emisión genera inflación), como la que adoptan en ese blog, con el objetivo de discutir el argumento en sus propios términos. Desde ya que aquí creemos que en realidad la causalidad es inversa, es decir, que la emisión se acomoda al nivel de precios y que entonces toda esta discusión, en realidad, no tiene sentido.
[2] A pesar de haber reconocido que el Banco Central no puede manejar los agregados monetarios, y que por lo tanto éstos son endógenos, el mainstream sigue  sosteniendo una posición monetarista de la inflación, pero ahora explicada a partir de los movimientos en la tasa de interés (y su posición respecto a la tasa de interés natural). Esta visión del “dinero endógeno” es muy distinta de la que ofrecen los post keynesianos, al respecto ver Wray (2007).
[3] Aunque cabe destacar, además, ciertos aumentos pautados que influyeron positivamente en la inflación del mes y que son independientes de la devaluación, como por ejemplo el aumento en los transportes.
[4] Poniéndonos un poco más técnicos, la explicación para el aumento en el nivel de precios de enero puede estar dada por un incremento en el mark up de los empresarios. Desde ya que esto no sirve para explicar un proceso inflacionario sostenido en el tiempo, pero sí un salto en su nivel.

9 comentarios:

  1. No por supuesto que no serán los únicos responsables pero son la parte fundamental en todo caso, y se les dio un buen justificativo para seguir dándole a la ticketera. O sea los tipos ya se venían cubriendo del año anterior por que no olvidemos que la devaluación fue del 30% el año pasado.

    Agregaría que, de acuerdo a ciertos papers, tampoco existe una relación entre inflación y déficit fiscal en el largo plazo al menos en nuestro país, otra cancioncita ortodoxa y que de alguna manera se refiere a la emisión

    saludos

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    1. Juan Manuel, me alegro que hayamos despertado dentro del debate un nuevo post en su blog.
      Dejando de lado que no compartimos el mismo punto de vista con respecto a los orìgenes de la inflación (vos hablas de una causalidad precios-emisión y yo de un punto de vista monetarista), me gustaría hacer alguna aclaración al respecto.
      Dentro de la discusión propongo una arista que me parece más que interesante para discutir, y es que no se puede frenar el ritmo inflacionario con política monetaria (aunque parezca una obviedad al menos para mi, y seguramente no tanto para vos), y claramente eso es lo que está ocurriendo. Mientras el déficit fiscal existente en nuestro país siga siendo financiado por polìtica monetaria no podemos pretender que el ritmo inflacionario tenga un camino decreciente.
      La inflación la podemos ver como un impuesto sobre las tenencias de pasivos del BCRA que no pagan intereses. Y con el ritmo que estamos transitando actualmente el BCRA debe emitir aun más para financiar su propio déficit cuasifiscal, generando una tasa de inflación aún más alta.
      A lo que voy con esto es que, la única manera de bajar el impulso inflacionario de manera seria y concreta es reduciendo el déficit fiscal.
      Saludos.

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    2. No creo que el problema sea que no compartamos el mismo punto de vista; directamente creo que hablamos lenguajes distintos:
      1) "Vos hablas de una causalidad precios-emisión y yo de un punto de vista monetarista". Qué significa esto? La única teoría monetarista que yo conozco es la que, a modo general, dice la inflación se explica por un aumento desproporcionado de la emisión. Cuál sería tu "punto de vista monetarista"?
      2) Supongo que a lo que te referís es a que la emisión no puede bajar porque en la actualidad una parte de la misma se debe al financiamiento del déficit fiscal. De nuevo, mirá lo que pasó en enero: la base se contrajo 13 millones, y eso que el financiamiento al sector público fue récord (para un enero). Cómo explicás eso?
      3) "Y con el ritmo que estamos transitando actualmente el BCRA debe emitir aun más para financiar su propio déficit cuasifiscal, generando una tasa de inflación aún más alta." Cuál sería el déficit cuasifiscal del BCRA? No estarás hablando en realidad del cuasifiscal del Sector Público? Y, por otro lado, al principio dijiste que tu enfoque monetarista difería de lo que yo planteaba en realidad a la causalidad precios-emisión, pero en esta línea pareciera que estás diciendo que a mayor emisión, mayor inflación, o me equivoco?
      Saludos.

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  2. Hay un problema con explicar la inflación de enero básicamente como consecuencia de la deva de fines de més. Se mide promedio contra promedio y no punta a punta, y no puede haber hecho subir tanto los precios promedios de enero, e va notar más su efecto en la inflación de febrero.

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    1. Totalmente de acuerdo Sergue, parte de los aumentos de fines de enero se van a "arrastrar" a febrero.
      Por eso también aclaré que jugó fuerte el aumento del transporte.
      Saludos.

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  3. Hola Best, creo que el punto más crítico en la evolución de la inflación es la “calidad del gasto” por sobre el déficit fiscal, que si es de unos pocos puntos no debería ser mandatorio. Esta afirmación está relacionada con que no es una ciencia exacta, unos pocos puntos porcentuales no son nada en comportamiento humano.

    Pero yo no diría que NO depende de la emisión, de lo contrario no pierdan el tiempo y aumenten gastos vía mayor emisión. Por eso sería cuidadoso en decir que la emisión no genera inflación, puede serlo hasta cierto límite que es MUY gris.

    No olvidemos que hablamos de una ciencia social y no de una ciencia exacta, y por lo tanto la evolución depende más de incentivos y expectativas.

    Creo que el gobierno debería mejorar la calidad del gasto, fijate las proporciones, y está tirando mucha plata desde un helicóptero.

    Saludos.
    MAGAM

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    1. No parece estar claro ese límite, ni siquiera es gris, creo que no sabemos de qué color es.

      Pero sería interesante probar [para lo que creo sería felicidad de muchos] la siguiente afirmación "la emisión no genera de ninguna manera inflación" [MMdP dixit]

      Creo que tal cosa se puede probar por vía de emitir a través del BC cada abril la cantidad exacta que surge de sumar los saldos de todas las DDJJ de ganancias de particulares y empresas, es decir que el estado no se financiara con impuestos ni deudas si no con emisión... Luego podríamos extender el concepto a otros impuestos, tasas y contribuciones, inlcuidos los anticipos.

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  4. Hay dos cosas distintas, que creo que se están mezclando:
    - Por un lado tenemos la explicación monetarista de la inflación, que dice que a mayor emisión, mayor inflación.
    - Por otro tenemos la explicación fiscalista, que dice que a mayor déficit financiado con emisión, mayor inflación.
    El tema acá es que puede suceder la segunda sin que suceda la primera, cosa que no sería inflacionaria. Y el ejemplo se dio en enero: aumentó el déficit fiscal financiado con emisión, pero la base monetaria se contrajo.
    Desde ya que esto no implica que no existan límites al financiamiento del gasto a través de la emisión. Esto en algún punto comienza a presionar hacia arriba la emisión, lo que puede terminar en un proceso inflacionario. Y ahí ya no tendrías una emisión que se acomoda a los precios, sino que se estaría acomodando a los precios más la decisión de cuánto déficit primario hay que financiar.
    Saludos.

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  5. Tomando tu aclaración, da pie a diferenciar a la “inflación/apreciación” de la “inflación tradicional”. Desde mi punto de vista, la primera tenía más ventajas que desventajas y la segunda tiene más desventajas que ventajas. La primera estaba convalidada por muchos actores económicos (inyección de pesos por liquidación de divisas), a la segunda (inyección de pesos por necesidades del tesoro, no queriendo convalidar mayores tasas) solo le conviene a unos pocos pescadores de río revuelto, y que no están precisamente focalizados en mayor producción.

    De todas formas están muy de la mano los dos puntos que mencionas, pues yo no tengo ningún prurito en pensar al Tesoro y al BC como una sola ventanilla, de hecho actualmente lo son (y no tengo problemas en que lo sean, de hecho me parece provechoso si lo sabes administrar). Lo que si necesitas imperiosamente es coordinar las políticas, pues de hecho “manejan la misma caja” en el formato actual, como todo el resto del sector público. No vuelvo a estos temas porque ya escribí un post en lo de Abel y otro en lo de Musgrave. No hay mucho para agregar.

    El otro punto es que estos procesos tienen una tendencia/comportamiento, y no los parás apenas volanteas (menor ritmo de emisión, aumento de tasas, reducción del cepo, subsidios, etc). Por eso es una pena que el gobierno haya perdido la capacidad de adelantarse a los procesos, me parece importantísimo que el gobierno tenga un buen diagnóstico y esté siempre por lo menos un paso adelante. De lo contrario, estamos en problemas.

    Saludos
    MAGAM

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