martes, 24 de junio de 2014

Regímenes intermedios, un abordaje kaleckiano

El concepto “régimen intermedio” (RI) es utilizado por M. Kalecki para intentar abordar a través de un enfoque marxista un fenómeno particular de los años ’60 característico de algunos países (Osiatynski, 1991). Los RI se caracterizan por: 1) ser países en desarrollo (PED) que obtuvieron su independencia después de la Segunda Guerra Mundial; 2) haber realizado una reforma agraria; 3) haberse embarcado en un proceso de desarrollo en donde el Estado tuvo un rol protagónico; 4) ser economías mixtas, al no poder ser consideradas capitalistas ni socialistas; 5) no estar dominadas política y económicamente por la clase terrateniente ni los grandes capitales, sino por la pequeña burguesía y el campesinado rico (Kalecki y Kula, 1970).
De este modo, Kalecki entiende la noción de RI como un suceso histórico que se inicia a partir de la independencia de algunos PED y que coincide con ciertas condiciones propias de esos países y de la época que permiten la gestación de dicho proceso. Entre las características propias es dable mencionar la presencia de una numerosa pequeña burguesía y un campesinado rico, mientras que los grandes capitales son en su mayoría extranjeros y con poca participación de los empresarios locales, sumado a una clase terrateniente con poco peso político y económico (explicado principalmente por las reformas agrarias llevadas a cabo), y una clase obrera pequeña y desorganizada. Respecto a las condiciones particulares de la época se destacan, por un lado, la visión positiva acerca del rol participativo y preponderante del Estado en los procesos de desarrollo y, por otro, la existencia del bloque socialista que brindó la posibilidad de obtener una fuente alternativa de créditos externos, fundamental para contrarrestar la presión de los países imperialistas ejercida a través de las condiciones impuestas para la obtención de préstamos (Kalecki, 1964).
Asimismo, Kalecki afirma que en dichos regímenes el único camino hacia el desarrollo se logrará a través del capitalismo de Estado. Esto se debe, fundamentalmente, a que según este autor el Estado es el único capaz de liderar el proceso de desarrollo, por varios motivos: En primer lugar, porque en los RI la burguesía local se encuentra sumamente debilitada y por lo tanto no puede asumir el rol de emprendedor e inversor que tuvo en los países desarrollados. En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, porque el Estado es el único que puede invertir los volúmenes necesarios para desarrollar la infraestructura y porque además cuenta con la capacidad para identificar los sectores claves y planificar en base a ello (Kalecki, 1964). Por último, uno de los principales obstáculos al desarrollo viene dado por la inelasticidad de la producción agropecuaria (explicada principalmente por las relaciones feudales que imperan en ese sector), la cual puede ser sorteada por medio de una reforma agraria que sólo puede ser llevada a cabo por el Estado (Kalecki, 1966).
A partir de lo anterior queda claro por qué Kalecki necesita utilizar este nuevo concepto para definir a estos países, dado que no se pueden encuadrar dentro de las categorías clásicas de países “subdesarrollados” o “socialistas”. Respecto a los primeros, la principal diferencia que se puede identificar se encuentra vinculada con la distribución de las relaciones de poder[1] entre las distintas clases sociales. Como la mayoría de los países subdesarrollados se independizaron muchos años antes (otra diferencia respecto a los RI), en estos países se fueron desarrollando diversos grupos de poder que acapararon la hegemonía política y económica de dichos países, imposibilitando el ascenso de la pequeña burguesía y el campesinado rico característicos de los RI. Esto es, por ejemplo, lo que sucede en la mayoría de los países de América Latina[2] donde los grandes capitales y los terratenientes son muy poderosos como para permitir el surgimiento de un RI (Kalecki y Kula, 1970). Además en algunos países, como en Chile o en la Argentina, la clase obrera también tiene mucho peso y se encuentra altamente organizada (Kalecki, 1970). Vinculado con esto, otra diferencia importante entre ambos regímenes viene dada por la existencia o no de una reforma agraria, cuya consecuencia principal es el debilitamiento de la clase terrateniente; clase que, como se observó previamente, tiene fuerte presencia en los países subdesarrollados tradicionales. Respecto a los países socialistas, la principal diferencia con los RI se encuentra en la posición geopolítica internacional, dado que los primeros se encuentran dentro del bloque socialista mientras que los últimos adoptan una política neutral (Kalecki, 1964). Además en estos países (especialmente en la Unión Soviética), la clase que lideró el proceso revolucionario fue el campesinado.
Para finalizar, resulta necesario mencionar los principales riesgos que amenazan la existencia de los RI, los cuales se pueden diferenciar entre los domésticos y los extranjeros. Entre los primeros, se destaca el surgimiento de algún grupo social (o una colisión entre varios de ellos) que le pueda disputar el poder a la pequeña burguesía, como puede ser la organización de la clase trabajadora, un Golpe de Estado realizado por el ejército (como sucedió en el caso boliviano) o un enfrentamiento con los grandes capitales (cuya presencia en India, por ejemplo, es relativamente fuerte[3]). Por otro lado, entre los factores extranjeros, Kalecki (1964) hace alusión a las presiones que realizan los países imperialistas, principalmente Estados Unidos, a través de las condiciones establecidas para el otorgamiento de créditos internacionales.

Bibliografía
Foucault, M. (1988), El Sujeto y el Poder, Revista Mexicana de Sociología, Vol. 50 (3), pp. 3-20.
Kalecki, M. (1964), Observations on Social and Economic Aspects of ‘Intermediate Regimes´, en Osiatynski, J. (ed.), Collected Works of Michal Kalecki - Volume V: Developing Economies (pp. 6-12), 1991, Oxford Clarendon Press.
Kalecki, M. (1966), The Difference between Crucial Economic Problems of Developed and Underdeveloped Non-Socialist Economies, en Osiatynski, J. (ed.), Collected Works of Michal Kalecki - Volume V: Developing Economies (pp. 13-19), 1991, Oxford Clarendon Press.
Kalecki, M. (1970), Exchange of Correspondence between Julio López Gallardo and M. Kalecki (Editorial notes), en Osiatynski, J. (ed.), Collected Works of Michal Kalecki - Volume V: Developing Economies (pp. 202-203), 1991, Oxford Clarendon Press.
Kalecki, M. y Kula, M. (1970), Bolivia – An ´Intermediate Regime´ in Latin America, en Osiatynski, J. (ed.), Collected Works of Michal Kalecki - Volume V: Developing Economies (pp. 169-173), 1991, Oxford Clarendon Press.
Osiatynski, J. (1991), Observations on Social and Economic Aspects of ‘Intermediate Regimes´ (Editorial notes), en Osiatynski, J. (ed.), Collected Works of Michal Kalecki - Volume V: Developing Economies (pp. 199-205), 1991, Oxford Clarendon Press.
Robinson, J. (1976), Introduction to M. Kalecki’s Essays on Developing Economies (Annex 2), en Osiatynski, J. (ed.), Collected Works of Michal Kalecki - Volume V: Developing Economies (pp. 232-237), 1991, Oxford Clarendon Press.




[1] Se entiende por relación de poder “el modo en que ciertas acciones pueden estructurar el campo de otras acciones posibles. Lo que sería propio de una relación de poder es que ésta sea un modo de acciones sobre otras acciones. (…)Por lo cual cada vez es más políticamente necesario el análisis de las relaciones de poder en una sociedad dada, sus formaciones históricas, sus fuentes de fortaleza o fragilidad, las condiciones necesarias para transformas algunas o abolir otras” (Foucault, 1988:17).
[2] Resulta necesario destacar el caso del RI boliviano como una excepción en la región, donde se aliaron los mineros, parte del ejército y una facción radical-nacionalista (Kalecki y Kula, 1970).
[3] Al respecto ver Robinson (1976).

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