miércoles, 11 de marzo de 2015

Críticas al enfoque metodológico del mainstream

Tercera entrada sobre la metodología de la ciencia económica. Ver las anteriores acá.
Numerosas críticas se le pueden hacer y se le han hecho al enfoque adoptado por el mainstream. Aquí destacaremos las que creemos que son las más relevantes.
En primer lugar, respecto a lo abogado por Friedman sobre el método de validación, se debe resaltar que el poder de predicción no debe ni puede ser el único modo de validar una teoría. Esto implica, por un lado, el blindaje de los supuestos que adopta la teoría y, por otro, la exclusión del principal objetivo al que toda teoría debería aspirar: la explicación. Si bien la predicción es importante, si no se tiene una explicación coherente y apropiada de los hechos resulta imposible distinguir una relación causal de una espuria.
Como refuerzo de lo anterior, si las personas no actúan como la teoría lo predice, la respuesta será que entonces éstas se estarán comportando de manera irracional, pero de ningún modo esto pondrá en duda los supuestos de la teoría. En relación a esto último, también hay que mencionar que como para la teoría las entidades sociales carecen de valor moral, las mismas no afectan las decisiones de los individuos. Solo éstos importan (Hausman y McPherson, 1984).
Asimismo, si bien Friedman y todo el mainstream en general afirman que si una teoría no es apropiada terminará siendo falsada por la empiria, esto está lejos de ser así. Como muestra Ward (1972):

But, surely, economists engage massively in empirical research? Clearly they do but, unfortunately, much of it is like playing tennis with the net down: instead of attempting to refute testable predictions, modern economists all too frequently are satisfied to demonstrate that the real world conforms to their predictions, thus replacing falsification, which is difficult, with verification, which is easy. We have seen some striking examples of this attitude in the sources-of-growth literature and in the new economics of the family. The journals abound with papers that apply regression analysis to every conceivable economic problem, but it is no secret that success in such endeavors frequently relies on "cookbook econometrics": express a hypothesis in terms of an equation, estimate a variety of forms for that equation, select the best fit, discard the rest, and then adjust the theoretical argument to rationalize the hypothesis that is being tested (p. 146).
Existe, además, otro mecanismo de defensa casi tan o más relevante que el anterior: los supuestos ad hoc. Frente a cada crítica o hecho relevante que puso en jaque al mainstream, éste adoptó diversos supuestos de este estilo para desechar las críticas o acomodar la teoría a los hechos. Un ejemplo que pone en evidencia este mecanismo es el supuesto de la inflexibilidad de los salarios en los modelos nuevos clásicos, o la información asimétrica en la teoría de los precios.
De manera similar, el mainstream también se protegió a través de lo que Palley (2013) llamó economía gatopardo, es decir, adoptando las ideas de la heterodoxia pero de un modo tal que a la vez mantuvo su estructura intacta. Un ejemplo claro se dio con la última crisis mundial, donde se hizo evidente la importancia de la distribución del ingreso, algo que hasta ese momento el mainstream no consideraba importante, dado que reflejaba el –correcto- resultado del funcionamiento del mercado, y que a partir de allí comenzó a incorporar, pero argumentando que esto se debía a un sesgo tecnológico en las remuneraciones.
Por último, respecto a la microfundamentación de la macroeconomía, esto trae aparejado una incompatibilidad al tratar de explicar un comportamiento agregado a partir de las decisiones individuales de los agentes, ya que en la mayoría de los casos estas últimas se encuentran restringidas por las primeras.
Todavía más, resulta contradictorio sostener que la macroeconomía debe estar microfundada y al mismo tiempo argumentar que lo que la economía necesita entonces es fortalecer el realismo en su descripción de las decisiones individuales. Un mayor realismo de este estilo sería lógico si el objetivo de la macroeconomía fuese la explicación y la predicción del comportamiento individual, pero esto es todo lo contrario. La microfundamentación es relevante para la macroeconomía solo si el agente representa a la mayoría de los individuos. Pero el reclamo de un mayor realismo en la descripción del agente representativo va a contramano de lo anterior, dado que esto significaría otorgarle mayor especificidad y, entonces, menor representatividad (Hoover, 1995).

Bibliografía utilizada:
Hausman, D. y McPherson, M. (1984), The philosophical foundations of mainstream normative economics, en The philosophy of economics, Hausman, D. (ed.), Cambridge: Cambridge University Press.
Hoover, K. (1995), Why does methodology matter for economics?, The Economic Journal, Vol. 105, No. 430, pp. 715-734.
Palley, T. (2013), Gattopardo economics: the crisis and the mainstream response of change that keeps things the same, European Journal of Economics and Economic Policies, vol. 10(2), pp. 193-206.
Ward, B. (1972), What's wrong with economics? Londres: Macmillan.

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