martes, 22 de marzo de 2016

Reflexiones para el fin de ciclo: Convertibilidad, Neo-desarrollismo y el camino posible para la Argentina

Copio, íntegras, las conclusiones del trabajo recientemente publicado de A. Müller:

"Este trabajo ha reseñado en términos comparativos algunos aspectos del desempeño económico de los dos últimos ciclos de crecimiento verificados en la economía argentina, que hemos identificado por la vigencia de la Convertibilidad y por la adopción de un patrón neo-desarrollista. Se trata de dos períodos que se encuadran en marcos muy diferentes de política económica, y en los que en consecuencia son de esperar patrones diferentes.
En lo referido a inversión, se verifica una mayor incidencia sobre el PIB en la etapa neodesarrollista; pero ella es atribuible casi exclusivamente a un mayor nivel de inversión pública. La inversión del sector privado se sitúa en promedio en un modesto 18% del PIB en ambos períodos; la composición en términos de construcción y bienes durables de producción no muestra diferencias apreciables. En otros términos, la respuesta inversora privada no parece haber sido sensible ni a la estabilidad macroeconómica y contención salarial de la Convertibilidad, ni tampoco a las políticas expansivas del ciclo siguiente. Esto justifica apreciaciones en la literatura reciente que apuntan a una “reticencia inversora” por parte del sector privado; la diversidad de ambos marcos macroeconómicos es una suerte de “prueba ácida” en este sentido.
En cuando al desempeño del comercio de exportación, las conclusiones a las que arribamos son en apariencia paradojales, por cuanto muestran un mayor dinamismo durante la Convertibilidad. Esto parece responder en realidad a específicas trayectorias sectoriales (innovaciones tecnológicas, regímenes protectivos especiales).
En el caso de las importaciones, se verifica claramente un proceso de-sustitutivo en los inicios del ciclo de la Convertibilidad que la potente devaluación posterior no revierte.
El sector automotor es corrientemente señalado como uno de los principales causantes de salidas de divisas por importaciones. Las evidencias que hemos reunido indican que no tuvo un efecto más acentuado en la etapa neo-desarrollista; antes bien, su desempeño en términos externos parece haber mejorado en alguna medida. Su mayor visibilidad deriva quizá del crecimiento de su escala; pero la demanda de divisas neta por unidad vendida en el mercado interno no se ha incrementado, y probablemente haya disminuido, en términos reales. No ha habido una respuesta contundente al diferencial de tipo de cambio; pero seguramente no hubo un empeoramiento en la etapa neo-desarrollista, en términos de la demanda de divisas.
Por último, el análisis del sector energético - responsable de haber disparado la restricción externa en 2011, lleva a concluir que la evolución de la producción hidrocarburífera responde en esencia a la evolución de las reservas, y no a circunstancias macroecónomicas. La simple comparación entre tipo de cambio y precio en dólares del petróleo (descontando el efecto de las retenciones sobre su exportación) indica que éste se duplicó entre la Convertibilidad y el inicio del ciclo neo-desarrollista, lo que no fue óbice para que la producción declinara inexorablemente desde 1998.
De estas conclusiones se desprenden algunas reflexiones, referidas al “qué hacer” de aquí en más, que aquí no irán más allá de un esbozo.
En primer lugar, pareciera existir espacio para avanzar en la sustitución de determinadas importaciones, habida cuenta de que la de-sustitución previa no fue compensada.
En segundo lugar, el marco macroeconómico parece ser menos determinante de lo que usualmente se supone. La especificidad de las situaciones sectoriales sugiere que políticas más “a medida” deberían ser eficaces. El caso de la industria automotriz - la que a pesar de sus deficiencias sigue siendo una opción conveniente - muestra un camino en tal sentido.
En tercer lugar, la opción de "integrar cadenas globales de valor", una consigna que se escucha con frecuencia, debe ser tomada con cautela. Los casos “exitosos" suelen basarse en el aprovechamiento de reservorios de mano de obra a bajo costo. Por otro lado, el elevado nivel de extranjerización que presenta la cúpula empresaria de la economía argentina pareciera indicar que opciones de este tipo habrán sido analizadas y descartadas por las casas matrices. La economía argentina tiene claramente visibilidad a nivel internacional; si no fuera así, este grado de extranjerización no existiría."

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