viernes, 16 de febrero de 2018

El análisis económico llevado al fútbol


El martes estaba viendo el partido por la Champions entre Juventus y Tottenham, cuando sucedió unas de esas cosas que me molestan de los relatores y que motivó este post. Buffon venía de atajar 2 pelotas “atajables” (un cabezazo a quemarropa de Kane que fue directo a sus manos y una estirada que apenas roza pero que se iba afuera), y los relatores no paraban de alabarlo. A los pocos minutos viene el gol de Kane (abajo pueden ver el video), en donde Buffon claramente sale a cualquier lado. Quique Wolf no solo no marca el error, ¡sino que dice que estuvo bien la salida porque “no tenía alternativa”!

Una posibilidad es que Wolf no quisiera caerle con críticas a Buffon. Es probable, en eso los relatores de los partidos europeos son más indulgentes que los del fútbol local, algo que me parece correcto ya que acá en muchos casos se los critica en exceso a los jugadores, y a veces además sin fundamento (aunque el endiosamiento es común en ambas ligas).

Dejando esa posibilidad de lado, volvamos a la jugada. Arranquemos por lo obvio: Buffon tenía una alternativa, que era no salir. Esto creo que es incuestionable. La discusión pasa por si era mejor quedarse o haber salido a achicar. De nuevo, en este caso particular me parece evidente que la decisión tomada por el arquero fue un error. Al salir -sin llegar a cortar- le simplifica la decisión a Kane. Es más, no solo se la simplifica sino que le reduce las posibilidades a una sola: esquivarlo por afuera.

Esto es, en mi opinión, lo más importante. En el fútbol, como en cualquier otro ámbito de la vida, tener más de una posibilidad implica tener que decidir. Y que esa decisión sea la correcta depende de la inteligencia de la persona (criterio, o como le quieran llamar). Es decir, una decisión implica tener que elegir entre una cantidad de posibilidades, en donde el margen de error se incrementa a medida que esas posibilidades se acrecientan.

Buffon, al salir, anula la posibilidad de que el delantero tenga que decidir que hace: si patea directo (con su pierna menos hábil), si lo encara, si busca desacelerar la corrida para hacer pasar de largo al defensor y patear con su pierna hábil, etc.  Ante la salida en falso del arquero, Kane tiene el tiempo y el espacio suficiente como para verlo salir y darse cuenta que tiene que esquivarlo por su izquierda. Eso es “lo que pide la jugada”. Desde ya que en realidad siempre hay un margen de decisión y el jugador podría haber hecho otra cosa (picarla, frenarse, patear directo).

Alguno me podrá decir que el gol es mérito de Kane, y que otro delantero en su lugar se lo podría haber errado. Es cierto. Pero eso depende de las habilidades del jugador, y no se su capacidad para decidir. Por ejemplo, estoy casi seguro de que Pavón habría marcado ese gol, pero si le tocaba decidir qué hacer, lo más probable es lo hubiese fallado (por las dudas, aclaro que soy hincha de Boca). En cambio un delantero de algún equipo de la D probablemente lo hubiese errado, independientemente de lo que hiciera Buffon.

Hay un poco de análisis económico en todo esto. Los mano a mano (entre arquero y delantero o entre defensor y delantero) pueden considerarse como un juego en dónde uno de los dos mueve primero y el otro reacciona ante esa decisión. Para hacer su jugada cada uno se enfrenta a varias alternativas, cuyo éxito depende en buena medida de interpretar correctamente el contexto (tiempo y espacio). La otra parte es la habilidad del jugador, que puede compensar/empeorar esa decisión. Hay jugadores con poco criterio, que en muchos casos deciden mal pero son tan habilidosos que terminan teniendo éxito en la jugada (en mi opinión, el pity Martinez, M. Zárate o Centurión podrían estar en esta categoría). Después está el caso contrario, es decir, jugadores con tan buena lectura del juego que parece que no corren o que no necesitan gambetear (Ortigoza creo que es el máximo exponente).
Volviendo a la jugada, Buffon se equivoca doblemente. Por un lado, como ya mencioné, se equivoca al decidir jugar primero y dejar al delantero que reaccione ante esa decisión. Eso le reduce a Kane las posibilidades y el margen de error. En casi todo contexto es mejor para el arquero/defensor esperar a que el delantero juegue primero. 

El “casi” nos lleva al segundo error de Buffon, que es haber leído mal el contexto de la jugada. Hubiese estado bien salir a cortar solo si le daba el tiempo y el espacio, que son cosas distintas: podía haber mucho espacio, como en esta jugada, pero si Buffon sale a tiempo hubiese anticipado el pase; o bien podía haber poco espacio y mucho tiempo, en donde también hubiese sido correcto que Buffon saliera (en ese caso, la pelota le habría llegado a Kane, pero la salida de Buffon probablemente hubiese sido lo correcto dado que el delantero no tendría el ángulo suficiente para meter el gol).

2 comentarios:

  1. Eso que describís, en su variante más difundida, es el OODA Loop, desarrollado por Boyd para entender y mejorar el ciclo de decisiones del combate aéreo:
    https://en.wikipedia.org/wiki/OODA_loop
    En la literatura militar hay toneladas de estudios sobre decisiones. La guerra suele convertirse en un experimento social sin contrapeso ético.

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  2. No tengo dudas, la guerra es uno de los "juegos" estratégicos más ancestrales y por ende más analizados en la historia. Mucho del análisis de teoría de los juegos que se hace en economía sale de ahí.
    Saludos.

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